EUROPA

Tapar brechas con dinero: nuevos buques de la OTAN no están listos para el combate

Errores en el sistema electrónico y el software y una permanente escora hacia la derecha

El Pentágono - 17/01/2018
Tapar brechas con dinero: nuevos buques de la OTAN no están listos para el combate

Errores en el sistema electrónico y el software y una permanente escora hacia la derecha: el novedoso buque Baden-Württemberg de la Armada de Alemania fracasó las pruebas y regresó al astillero para eliminar múltiples problemas.

Los expertos de los medios occidentales ya han calificado el proyecto de la fragata F125, por un valor de 3.000 millones de euros, como el mayor fracaso de la industria de defensa alemana. Por primera vez en la historia del país, la auditoría militar no aprobó un barco ya construido. Según expertos alemanes, se tardará años en terminarlo.

No es la primera vez en los últimos años que caros y ambiciosos proyectos navales de las potencias occidentales corren el riesgo de fracasar debido a una ejecución mediocre, unos requerimientos inadecuados de los clientes o un aumento de costo. El columnista de Sputnik, Andréi Kots, analiza los problemas de los buques y submarinos más nuevos y prometedores de los países-líderes de la OTAN.

El alemán escorado

Cuatro fragatas ultramodernas del proyecto F125 de la Armada alemana deberían reemplazar los buques obsoletos de la clase Bremen. Las nuevas fragatas se destacan por un alto nivel de automatización. La tripulación del F222 Baden-Württemberg es de solo 120 personas, lo que realmente es poco para un barco de 150 metros con un desplazamiento de 7.000 toneladas. Se logró hacerlo gracias a un complejo centro de comando, equipado con un software especial, capaz de controlar todos los sistemas de navegación con una participación humana mínima.

Sin embargo, las pruebas han demostrado que el cerebro electrónico falla mucho. En particular, los ingenieros no lograron un funcionamiento estable de la estación de radar de a bordo. Sin este sistema el buque de guerra se vuelve ciego y vulnerable incluso para un enemigo mucho más débil.

Mientras que los problemas del software pueden resolverse relativamente rápido, es mucho más difícil corregir el defecto de la inclinación del buque, provocada por errores en el diseño del barco. Para arreglarlo, sería necesario rediseñar completamente la fragata. En este contexto, otros problemas, como la insuficiente seguridad contra incendios de los compartimentos de combustible, parecen muy pequeños, opina el columnista.

"Incluso si se repara la nave, no está claro si podrá defenderse de los grupos terroristas armados con misiles antibuque. Además, le costará enfrentarse a los submarinos rusos en el mar Báltico, puesto que la fragata carece de sónar y torpedos. Todo esto indica que el comando militar alemán no pudo formular claramente sus requisitos para el nuevo barco", analiza William Wilkes en su artículo para el diario estadounidense The Wall Street Journal.

Portaviones sin escolta

A finales del año pasado, la Armada británica también se enfrentó a serios problemas. Según The Times, falló el novedoso destructor HMS Diamond en noviembre en el Golfo Pérsico. El buque, que cuesta 1.000 millones de libras —unos 1.332 millones de dólares— no pudo ser reparado en el mar, pese a los esfuerzos de los marineros de a bordo.

Andréi Kots observa que actualmente la flota británica no tiene ni un solo destructor eficiente. Otros cinco barcos del proyecto se basan en Portsmouth debido a las reparaciones planificadas, la escasez de marineros y los mismos problemas con los motores que no funcionan bien en climas cálidos.

Por lo tanto, la Armada del Reino Unido no es capaz de reunir un grupo de escolta para su único portaviones, HMS Queen Elizabethentregado a la flota el 7 de diciembre de 2017, a menos que EEUU le proporcione ayuda.

Además, el Queen Elizabeth no está protegido por sistemas de defensa aérea, a excepción de varias instalaciones de artillería antiaérea que solo agregan problemas a la escolta, señala Kots. Por si fuera poco, el 19 de diciembre se informó que el portaviones de más de 3.000 millones de libras esterlinas —unos 4.135 millones de dólares— gotea constantemente debido a un sellado defectuoso.

Submarino 'dorado'

Incluso los estadounidenses, que tienen las fuerzas navales más fuertes del mundo y el mayor presupuesto militar, se han vuelto más escépticos respecto a los proyectos demasiado costosos y ambiciosos. El ejemplo más llamativo es el de los destructores 'invisibles' Zumwalt.

El Pentágono esperaba recibir 32 naves de este tipo por 40.000 millones de dólares. Sin embargo, el costo creció a un ritmo vertiginoso. El pedido se redujo a 24 destructores y, más tarde, a siete. Finalmente, la flota decidió limitarse solo a tres barcos de 4.400 millones de dólares cada uno.

El destructor principal de la serie DDG-1000 se lanzó el 16 de octubre de 2016 y ya sufrió un fallo técnico en el canal de Panamá. Y en diciembre del año pasado, durante unas pruebas, se estropeó su hermano menor DDG-1001. Además, el Pentágono aún no ha propuesto una alternativa a los costosos proyectiles LRLAP de 155 mm —800 mil dólares por unidad—, para la instalación de artillería del Zumwalt.

Los problemas con un barco costoso, tecnológicamente avanzado pero absolutamente impráctico, llevaron al hecho de que el programa de submarinos nucleares prometedores de la clase Columbia resultara bajo amenaza. Estos submarinos estratégicos están diseñados para reemplazar a los buques tipo Ohio. En total, el Pentágono planea construir 12 barcos, y el primero debería ingresar a la flota en 2028, si se designa el dinero para el programa, añade Kots.

A principios de enero, la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EEUU informó que la Marina subestimó los riesgos tecnológicos del programa. Varias tecnologías fundamentales para los submarinos de clase Columbia de la Marina de Guerra de EEUU necesitan más desarrollo y pruebas para evitar posibles retrasos y mayores costos, subrayaron los auditores.

Noticias relacionadas

Más leídas del día